Homenaje a los Profesionales Jubilados
Un acto de reconocimiento a quienes construyeron el hospital con su trabajo diario durante décadas.
El 50 aniversario fue también el momento de mirar atrás y agradecer: el homenaje reunió a los profesionales jubilados que dieron vida al Ramón y Cajal desde sus primeros años.
Tras el acto institucional se entregaron distinciones y se proyectó un audiovisual conmemorativo con testimonios de quienes vivieron la historia del centro en primera persona.
- Acceso
- Gratuito con invitación.
- Distinciones
- Entrega de reconocimientos a los homenajeados.
- Acto
- Seguido de un aperitivo de confraternización.
Así lo vivimos
El Salón de Actos acogió un emotivo reconocimiento a quienes dedicaron su vida profesional al Ramón y Cajal. Desde primera hora de la mañana, el hall se fue llenando de abrazos, reencuentros y recuerdos compartidos entre generaciones de profesionales que coincidieron durante décadas en los mismos pasillos.
El acto comenzó con la proyección del audiovisual conmemorativo, un recorrido por los primeros años del hospital construido con fotografías del archivo histórico y testimonios de los propios homenajeados. Fue el momento más emocionante de la jornada, con muchos rostros conocidos asomando a la pantalla y un silencio cómplice entre el público.
A continuación, la dirección del hospital y el comité organizador entregaron las distinciones a los más de doscientos cincuenta profesionales jubilados, que sumaban más de cuarenta años de media de servicio. Cada uno de ellos recibió una insignia conmemorativa con el trazo del 50, símbolo de la continuidad que ellos mismos encarnan.
El broche final lo pusieron los discursos de tres homenajeados: una enfermera que comenzó a trabajar en 1978, un cirujano que lideró uno de los primeros programas de trasplantes y un celador que conoció el hospital cuando aún era una obra. Sus historias, contadas con sencillez y sentido del humor, recordaron a todos por qué estos 50 años han sido posibles.
La jornada se cerró con un aperitivo de confraternización en el hall principal, donde las conversaciones y las anécdotas se prolongaron hasta bien entrada la tarde. Un homenaje que, según coincidieron los asistentes, no fue más que el comienzo de un año dedicado a quienes han hecho grande esta institución.
